¿Qué trabajos son necesarios para garantizar un buen resultado a nivel de experiencia de usuario? ¿En qué puntos debemos intervenir para que se cumplan los objetivos de nuestro proyecto?

El éxito de un proyecto depende mucho más de la estrategia y las personas implicadas en él, no sólo de sus talentos sino de su capacidad para comunicarse y trabajar en equipo, que del proceso en sí.

Dicho esto, puedo explicaros en qué consiste este proceso, y cuáles son los beneficios que puede proporcionar a un equipo integrado, que se comunica, y que conoce la estrategia de su proyecto con claridad.

El proceso de diseño - UX process

Descripción del proceso

El proceso esbozado en la visualización anterior, pretende representar las distintas etapas de análisis, diseño y desarrollo enfocado en el usuario, con todas las partes implicadas en él.

Es importante resaltar que, aunque este proceso se representa con un ciclo, está formado a su vez por distintos ciclos, que pretenden garantizar que todo lo que sale de él avanza en la dirección correcta.

Paso 1.
Petición por parte del stakeholder.

Un stakeholder viene siendo “el que paga la cuenta”. Es decir, el CEO de la empresa, o la persona responsable de desembolsar las horas de esfuerzo tanto de diseño como de desarrollo que suponen el trabajo en concreto.

Si tenemos buena suerte y contamos con un buen stakeholder, podremos obtener un objetivo claro del proyecto, y si tenemos mucha suerte tendremos incluso una visión estratégica.

En casos excepcionales, podemos contar incluso con stakeholders que participan en los procesos de diseño o desarrollo, aunque sus funciones suelen limitarse a la validación.

Paso 2 – Paso 5
UX research

El segundo y quinto pasos están conectados entre sí y se nutren el uno del otro. La investigación se nutre de los datos y la relación con los resultados de iteraciones anteriores, y genera nuevas premisas para desarrollar el trabajo de diseño propiamente dicho.

En estas etapas, existen multitud de herramientas de análisis y experimentación para obtener conclusiones, por lo que la elección del método depende mucho de la pregunta a la que queramos dar respuesta en cada caso.

En este esquema se detallan algunas de las más utilizadas que incluyen análisis tanto cualitativo como cuantitativo.

Me gustaría destacar la importancia de usar ambas técnicas. Es tan importante tener conversaciones fluidas con nuestros usuarios, como realizar una medición exhaustiva de su comportamiento.

Por otra parte, es fundamental tanto realizar el trabajo de investigación previa para su correcta definición (paso 2), como realizar un seguimiento constante de los resultados (paso 5).

Para ello es habitual definir algún tipo de KPI en la fase de investigación, y planificar la revisión de dichos marcadores periódicamente.

Aunque hay cierta controversia sobre qué figura debe establecer dichos marcadores y realizar su revisión. Yo recomiendo definir ciertos KPIs desde un punto de vista de UX, al margen de que el PM, PO o Stakeholder decida manejar otros con fines enfocados al negocio etc…

Paso 3
“Diseño” y validación

En esta tercera etapa, elaboraremos lo que normativamente se conoce como “diseño”, es decir, la realización de mockups con mayor o menor fidelidad y su validación.

Aunque en multitud de ocasiones tenemos cierta tendencia a evitar esta validación por parte de usuarios reales, es uno de los momentos más críticos de nuestro proceso y que puede suponer un mayor ahorro de costes a largo plazo.

La detección de problemas de usabilidad, inconsistencias o incluso falta de interés de la funcionalidad por parte de los usuarios, al margen de la opinión de los propios stakeholders, puede variar de forma crítica el éxito de nuestro desarrollo una vez entregado el producto final.

En esta etapa tenemos la oportunidad de obtener feedback antes de escribir una sola línea de código lo que puede reducir el riesgo de la inversión.

Paso 4
Desarrollo

Por último nos encontramos con la etapa más crítica, y en la que se reduce al máximo nuestra capacidad de control como diseñadores sobre el resultado final de nuestro trabajo.

Para garantizar que esta etapa se resuelve con efectividad es importante:

Realizar documentaciones precisas, detalladas y apetecibles.

Establecer relaciones de confianza con el equipo de desarrollo.

En este punto creo que es importante implicar al equipo técnico desde las primeras etapas de definición y diseño. Aunque esto no siempre es posible o plausible, debemos interiorizar que son ellos los que dan forma y construyen el producto final. Son los verdaderos creadores del arte final, y debemos implicarnos en su trabajo, no para obstaculizarlo ni guiarlo, sino para formar equipo con ellos y trabajar en común.

Definir un requisito de revisión en el proceso de desarrollo.

Muchos equipos trabajan con metodologías ágiles como SCRUM o Kanban, e integran a QA dentro de sus etapas de validación y entrega. Es importante en este punto establecer los requisitos o bien para cada tarea individual a nivel de cierre (o no) de tarea, o bien mediante la realización de una revisión general al completar una épica o iteración determinada.

Sin esta revisión final, la calidad a nivel de UX del resultado final puede verse mermada por un criterio más funcional, o carecer del cumplimiento de ciertos criterios comunicativos (UX copy demasiado técnico) o de UI (estéticos, responsividad, compatibilidad navegadores, etc…).

Crear un sistema de diseño!!!

Otra de las herramientas que permiten agilizar esta etapa y garantizar un resultado final armónico y consistente, es definir y desarrollar un sistema de diseño integrado con el desarrollo.


Y esto es todo… 🙂

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